10 jun 2011

Vamos a jugar a ser dos desconocidas.

Hoy noto que estamos distantes. No me gustan los jueves. Adoro los viernes.
No te cambio de tema solo indago en mi cabeza esas cosas extrañas que aveces dices sin ninguna razón.
Y ahora, ¿Porqué no me cuentas lo que te pasa? Se escuchar. 
Sé que no es fácil contárselo a alguien a quien conoces. 


Pero, ¿Qué te parece si jugamos a un juego ahora?
Si, un juego. Vamos a jugar a ser dos desconocidas. Dos desconocidas, que nunca se han visto. Dos desconocidas que no comparten recuerdos juntas. 
Vamos levántate, si levántate!
Ahora yo estoy sentada en una maravillosa fuente en donde cae agua por todos lados, pero ese agua no te moja, ni te toca, ni ninguna gotita por muy pequeña que sea te roza la piel.
Siéntate, ya se que te he hecho levantar, pero venga siéntate, hazme caso.
Y yo te digo: "Maravilloso día para ser jueves, ¿No?"
Y tu me respondes. 
¿Qué qué me respondes? Pues no se. Algo como: "Odio los jueves"
Y ahora yo te respondo: "Yo adoro los viernes"
Venga continuemos me gusta el tema de conversación, puede que sea un tema cualquiera que dentro de poco olvidemos que hemos tenido, pero que mas da. Lo que importa es el AHORA.
No nos desviemos, contéstame, cualquier cosa que se te paso por la cabeza. 
"Nube"
"Si, las nubes hoy son inexistentes, aunque me gusta verlas. ¿Y a ti?"
"También" 
"Te veo triste extraña desconocida" sonrío.
Pues ahora me podrías decir "Hoy el cielo es azul". Tiene que ver mucho con este tema.
" Ya, es lo que tienen los días sin nubes, te puedo preguntar algo?"
"Claro". Dices.
"¿Porqué no aprovechas ahora que somos dos desconocidas, a contarme porqué estas triste?"
Ves que fácil es jugar a este juego! Deberíamos jugar cuando nos sintamos mal.



8 jun 2011

Lo que podré hacer bien

Y hoy me has dado la mejor noticia que podrías haberme dado.
Porque yo ya me he rendido. He asumido que luchar por ti es inútil. Se que no te voy a tener como te tuve en su día.
Y oyendo una melodiosa canción de piano, cierro los ojos y me concentro en estar a millones de pasos de ti.
Y ahora me doy cuenta de que mirar el pasado, aburre. ¿Para que fijarme en lo que he hecho mal, pudiendo descubrir lo que podré hacer bien?

19 may 2011

En el fondo, las chicas débiles sabemos cuidarnos solitas.

Me siento en el borde del abismo mirando el horizonte. Las nubes, de un color grisáceo claro, ocultan ese sol que tanto me gusta. Y yo, ¿Que hago yo? Sigo mirando al horizonte, se oye como las olas rompen contra el acantilado. En este momento me siento como una pequeña ola cuando golpea esas afiladas rocas. Esas que hacen que se rompa en miles de gotitas pequeñas. 
Ahora yo soy una pequeña gotita, vagando sola por el inmenso mar. 
Si "Él" pudiera estar aquí, conmigo...
Oigo pasos que se acercan. No hace falta girarme para ver quien es. Ya lo sé.
Su perfume me rodea y me abraza.
Óliver llega y se acomoda en la fina hierba. Me mira y una pequeña lagrima desciende por mi mejilla derecha.
" Una chica tan fuerte como tu no debería llorar.."
" A estas alturas deberías saber que yo no soy fuerte"
" Entonces.. - Dudó un poco- ¿Puedo acompañarte? Si no eres una chica fuerte necesitarás ayuda". Sonrió.
" Haz lo que quieras. En el fondo, las chicas débiles sabemos cuidarnos solitas"
" Pero, junto a alguien que las cuide, todo sería mas fácil "
Me giré, y le abracé. Y lloré. Y reí. Y volví a llorar. 
Nos separamos poco a poco y volvimos a mirar al horizonte, a las nubes grisáceas... ¿Y por qué no? A un sol que no quería salir, pero que dentro de mi brillaba con intensidad.
Nos tumbamos en la fina hierba y tumbada sobre el pecho de Óliver nos dormimos. 

3 may 2011

El de Lima Limón.


No pienso. No existo. Desaparezco. ¿Es mi final? ¿Es mi principio?
Preferiría pasar mis pequeños minutos a tu lado. Pero ya no es posible.
¿Estás triste? No te entiendo. Ahora soy feliz, pero verte destrozado es algo que mi corazón no aguanta.
Y tu, ser que tanto daño me ha causado, por fin podía salir sin sentir ese pesar que tanto mal provocó en mi.
Podía cantar sin pena.
Pero por casualidad, ayer pasé por tu lado y tu ni te inmutaste. Te vi, sentado en aquella mesa de aquella heladería que tanta dicha henchía mi alma, te vi, con mi helado preferido. Si. El de Lima Limón. Y advertí como removías el batido.
“Dos a la derecha y una a la izquierda” Mi voz resonó dentro de mi,
“¿Porqué lo haces?” Aún sabiendo la respuesta, siempre me lo preguntabas.
“Por que así, recuerdo nuestra primera cita” Y entonces me quitabas el batido y le pegabas un trago.
Lo removiste, le pegaste el trago y dejaste el batido en la mesa. Te levantaste y me viste.
Mi corazón se heló.
Di media vuelta y desapareciste de mi vista. Los días pasaron y como cada sábado volvias a esa heladería. Sin mi. Ya no cogias el batido de lima. Se que me esperabas, pero yo nunca volvería.
Pero desde que nuestras miradas se volvieron a cruzar, ya no fui la misma.
Ahora sabía que prefería tu felicidad y tu sonrisa, antes que la mía.  

4 abr 2011

Solo un cepillo con función de micrófono, un iPod apagado y yo.

Subo al escenario. Los focos me iluminan.
Tengo a mi público gritando como loco, quieren oír mis canciones, quieren oírme cantar. 
Empiezo con una de mis canciones favoritas. Todos gritan, la cantan. Estoy feliz. 
Se acaba. La canción finaliza.
Me quito los cascos. Ya no hay nada. 
No hay escenario, ni público, ni música. Nada.
Solo un cepillo con función de micrófono, un iPod apagado y yo.
Me tiro sobre la cama, vuelvo a encender el iPod y escuchando la siguiente canción de mi interminable lista y me quedo dormida.


Este vídeo me ha inspirado a escribir este fragmento. 

6 mar 2011

Pero creo que si soy una buena amiga para ti como tu lo eres para mi.

Si crees que algo me va a separar de ti, creo que estas equivocada. Que sepas que eres la única persona que hace que me gusten los riesgos, que los días grises los vea con color, que los fines de semana se me pasen rápido, que las noches en vela valgan la pena, que los días de clases sean mas cortos aunque no estés conmigo.
La verdad, no sé como lo haces pero cuando estoy triste tu me sacas una sonrisa y una gran carcajada. Detesto que lleguen los domingos porque son los días que te vas.
Adoro nuestros cumpleaños por los regalos tan cutres que nos hacemos. Sé que siempre vas a ser mi mejor amiga. ¿Qué cómo lo sé? Pues porque lo intuyo y si quieres alguna prueba, miranos ahora (a ti y a mi). Sé que no seré la mejor persona del mundo ni la mas graciosa ni la mas divertida ni la mejor consejera, pero creo que si soy una buena amiga para ti como tu lo eres para mi.
Tu mejor amiga que te quiere. Paula.